• 1.-¿Debo acondicionar el local para minusválidos?.
    Adaptar un local a las exigencias normativas, en cuanto a eliminación de barreras arquitectónicas y habilitación para su uso por parte de minusválidos o disminuidos físicos, suele ser una de las partidas que más impacto económico puede llegar a tener. Entre la reglamentación que le puede afectar se encuentra el Decreto 39/2004, y la ley 1/1998, de Accesibilidad y Supresión de barreras arquitectónicas, así como el CTE DB SUA. Aunque hay que estudiar cada expediente de forma individualizada, y en determinadas circunstancias se puede llegar a evitar algunas intervenciones de importancia, los requerimientos de dichos documentos normativos pueden obligarle a realizar determinadas actuaciones, tales como las que se relacionan a continuación:
    • Rampa de acceso con pendiente máxima entre el 6 y 10% (según desnivel a salvar y valores del CTE DB SU, más restrictivo que D 39/2.004 si el local es practicable no adaptado) y anchura mínima de 1,10 m (la rampa de acceso también deberá cumplir los requerimientos del CTE DB-SU, el cual exige un ancho mínimo de 1,20 m para rampas previstas para usuarios en sillas de ruedas). Todo esto valores mínimos sin tener en cuenta aforos, a determinar en la redacción del proyecto.

    • La puerta de acceso al local, aseo habilitado minusválido, su vestíbulo, y otras puertas de itinerario público, deben disponer un espacio libre horizontal fuera del abatimiento de las mismas donde se pueda inscribir una circunferencia de diámetro 1,20 m o 1,50 m. En ocasiones, esto implica retranquear la puerta de acceso al local hacia su interior.

    • Aseo y vestíbulo aseo habilitados para personas discapacitadas.

    • Anchos de paso entre 1,10 m o 1,20 m dependiendo del nivel de accesibilidad.

    • Otros detalles menos habituales a los anteriormente descritos, a definir en fase de redacción del proyecto.

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